Caníbales – Blog de Caterina Jaume

Reflexion

Hay personas que están hechas de otras personas.

Hay personas que no pueden generar ilusiones. Son personas que siempre han vivido de manera parasitaria, dejándose llevar vagamente por el río ilusorio de los demás.

Hay personas que no han aprendido de sus errores. Se caracterizan por ser nerds que memorizan la teoría pero no pueden digerirla y ponerla en práctica. Son bolsas rotas que se desprenden de lo que han adquirido. Pronto o tarde No saben retener. No saben cómo transformarse.

Hay personas que viven sin esperanza. No saben cómo construirlo y, en realidad, no lo necesitan. No necesitan vivir con ella, solo tienen que caminar solos. Sin fin Se conforman con deambular de puerta en puerta. De puerto a puerto.

 Cata mitja 7

Hay personas vacías. Y te vacian. Para tratar de ser felices, necesitan absorber las emociones de los demás porque no pueden sentir algo por sí mismos.

Hay personas que devoran a otras personas. Son seres hambrientos sin la capacidad de autogenerarse los suministros más vitales. Roban la fuerza de los demás y usan su energía para sobrevivir en su mundo oscuro.

Hay personas pobres que tienen poco pero nada. No saben cómo cuidarlo. Destruyen cuánto juegan. Y ellos lo disfrutan. Duelen y torturan. Y a ellos no les importa.

Estas personas crecen unas de otras. Se forman a partir de otros. No tienen esencia propia. Son una copia incorrecta . Ponen en su boca palabras que no son suyas, palabras envasadas al vacío.

Su color favorito es el color favorito de un viejo amigo que perdió hace años y aún no lo sabe. Su ceguera les impide verlo. Su corazón soso les impide sentirlo.

No recuerdan cuál es su canción favorita porque cambia según quién esté frente a ellos. Es una pena maltratar tanta melodía. Disparar tantas letras. Es una pena no entusiasmarse con una canción. Siempre.

Estas personas no saben cuál fue su mejor viaje porque no sabían cómo disfrutarlo. Perdieron el tiempo controlando lo incontrolable. Solo recuerda esa imagen que solían mostrar los no vividos. Son pura apariencia.

Estas personas tienen miedo. Son tan vulnerables que se disfrazan de héroes antihéroes. Olvidan que los héroes sin alma siempre terminan siendo monstruos. Terminan solos. Y sin conciencia.

No son personas enfermas pero no son saludables. Son tóxicos y capaces de infectar a quienes se cruzan en su camino.

Son personas de carne y hueso, pero de mentiras. Mienten al ritmo en que nacen, crecen, se reproducen y mueren. Creen lo que no son y usan la confusión como excusa. Para todo y para todos.

Estas personas, los caníbales, siempre estarán un poco anclados al pasado de otras personas. No tienen fuerzas para atreverse a vivir como son. Son unos cobardes. Se niegan a aceptar su verdad. Se niegan a aceptar. Se visten Y ahora lo entiendo.

Nunca pueden rendirse a nadie porque valen demasiado poco para los demás. Para ellos mismos. Nunca pueden llenar a otra persona porque les falta empatía. Y así no puedes.

Por suerte o desafortunadamente nunca puedo olvidar a los caníbales que han pasado por mi vida. El compromiso que tengo conmigo mismo me impide borrarlos de mi memoria, porque su memoria me mantiene firme ante la decisión de no permitir que vuelvan a entrar en mí. De los nunca.


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